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miércoles, 30 de marzo de 2011

Cena con mi sumisa

Mi perra ha vuelto a estar a la altura de las circunstancias. Hoy se ha portado. Esta tarde ha chupado más dedos que en toda su vida y se ha corrido en el arcén de una carretera en medio del fragor del tráfico. Yo también lo he hecho, pero quiero más. Quiero extender sus fronteras como si fueran las de su mismísimo coño. Me he propuesto que su coño le llegue a las pestañas…
Diossss!!!...A veces pienso que me paso tres pueblos, pero no; hoy la he visto disfrutar como una perra,  con una mezcla de angustia en los ojos. He sentido su deseo desbocado porque sabe que nunca traspaso sus límites. Solo de pensarlo me empalmo como un recluso desesperado.

Me empalmo como estoy ahora, disfrutando del baño caliente que me ha preparado después del almuerzo y de la sesión de esta tarde… Mmmm…el agua está  a la temperatura que me gusta. La oigo trastear por la casa, ajena a lo que le aguarda esta noche. Las pompas de jabón estallan sobre mi polla mientras pienso que no hay límites para el placer consentido. Me acaricio casi con desgana, jugueteando con ese periscopio que asoma entre la espuma…
Es hora de salir. 
-          “Perritaaaa… ven a secarme!”- La llamo y acude rauda, alegre y silenciosa...
Nada más ver la erección con la que emerjo del agua empiezan a brillarle los ojos.
-          “Por favor, mi Amo, por favor, déjame lamer tu polla”- implora.

-          “Shhh…ahora no, aún no es el momento. Limítate a secarme, ¿Has preparado mi ropa?”-  le pregunto.

-          “Si mi Amo”- contesta con un rictus de desilusión- “Tienes listo tu traje oscuro, camisa blanca, y la corbata a rayas azul y negra que te regalé en Londres”- me dice.
La toalla es una sedosa prolongación de sus manos secando mi escroto. Se está excitando, me implora con la mirada mientras me seca la polla con la delicadeza de una geisha, pero corto por lo sano.
-          “Vamos perrita acaba ya. No tenemos tiempo”- le digo mientras levanto su cabeza cogiéndola por el mentón con toda la ternura de la que soy capaz- “Esta noche quiero verte espléndida”-  Mi voz es casi un susurro - “Vamos a cenar con unos señores que has conocido en el almuerzo y voy a enseñarles que mi perra no tiene precio. Quiero que te pongas un vestido negro corto y tacones y, por supuesto, nada de bragas. ¿Entendido?”
Y aunque asiente con la cabeza, yo sé que una descarga de inquietud recorre su cuerpo.



-          “Muy bien perrita,- le digo en el ascensor que nos conduce al restaurante panorámico donde he citado a los dos hombres que me han ofrecido mil euros cada uno por usar a mi sumisa - “Vas a cenar sola en la mesa que he reservado para ti enfrente de la nuestra. Limítate a mirarnos y a abrir tus piernas de vez en cuando para que mis comensales intuyan la preciosidad de tu coño. Cuando te haga una señal nos seguirás. ¿Has entendido?”

-          “Sí, mi Amo”- me dice con un hilo de voz.
La cena transcurre dentro de los convencionalismos de rigor y en medio de las miradas furtivas que mis dos contertulios le dedican a mi perra.
-          “Bueno, señores - les digo después de que el camarero nos sirva el café y los licores- Ya han visto suficiente el coño de mi perra. Convendrán conmigo que es una mujer excepcional. No?”

-          “Buufff…-resopla uno de ellos - me he pasado toda la cena empalmado. Quiero tenerla ahora mismo...”


-          “No tan deprisa - le digo -  Antes quiero ver los mil euros que estáis dispuestos a pagar por ella”.
Los dos echan mano a la cartera, pero cambio de opinión…”Aquí no”, les digo. Me levanto y voy en busca del maïtre, un viejo conocido. Le meto un billete de cincuenta euros en el bolsillo mientras le susurro que el cuarto de baño estará inutilizable hasta que salga de él con mis acompañantes y mi perrita.
Pido la cuenta de las dos mesas, pago y con un movimiento de cabeza les indicó a los tres que me sigan. Cierro la puerta del cuarto de baño, una estancia a mayor gloria del ambiente Zen, música ambiental, velas aromáticas, bambús y mamparas de cristal con cortinas de agua. El escenario ideal para que mi perra despliegue sus encantos.
Sin más preámbulos doy las órdenes precisas.
-          “Arrodíllate perrita, súbete la falda y muéstranos tus senos…Ahora ponte a cuatro patas”….
 Aunque mis compañeros llevan casi toda la velada empalmados, ahora soy yo el que tiene una erección fulminante. Noto mi polla abrirse camino entre los pliegues de mi pantalón y ya no hay tiempo que perder.
-          “Bien, señores, este es el material de primera por el cual están dispuestos a gastar mil euros, ¿no es así?”
Una pregunta retórica cuya respuesta conozco. Asienten con la cabeza mientras acarician sus pollas por encima del pantalón.
Mi sumisa no ha levantado la mirada del suelo, y noto que un temblor sacude su grupa cuando me oye decir “sacad vuestras pollas”, lo cual hacen sin apenas darme tiempo a terminar la frase.
-          “Muy bien, esto es lo que va a pasar…Os vais a guardar vuestro dinero porque mi perra no está en venta; mi perra no tiene precio para mí. ¿Cuánto vale la confianza y la voluntad de una sumisa?”- les pregunto.
Pero se han quedado a cuadros y no saben de qué coño les hablo mientras acarician sus pollas nerviosos. Paso la mano por el coño de mi perra y la empapo bien con sus jugos. Está excitada como una cierva en medio de una berrea.
-          “Y ahora - les digo mientras les extiendo la mano - oled lo que os vais a perder”. Los muy cerdos, no sólo me huelen la mano, sino que empiezan a darle lametazos… “Ya está bien”-  exclamo. “Y para que veáis cuanto valoro la obediencia de mi perra y cuanto desprecio vuestro dinero, voy a permitir que os la chupe y os corráis en su cara mientras yo le doy por el culo delante de vosotros”.

-          “Eres un embaucador AV- me dice uno de ellos- Yo me la quería follar, pero si no hay más remedio me conformare con correrme en su boca. No puedo más…”.


Acerco mi boca al oído de mi sumisa y le susurro la última orden:
-          “Vamos putita, complace a tu Amo con estos señores. Haz que se corran como tú sabes hacer y disponte a recibir a tu Amo por ese culo de perra salida e insaciable que tanto me gusta”.
Apenas emite un gemido mientras asiente con la cabeza, porque ya siente dos pollas frotándose contra su cara. Abre la boca y empieza a succionar. Me arrodillo detrás de ella, saco mi polla y me dispongo a taladrar su culo como si llevara una tuneladora. Sé que vamos a disfrutar los dos...


lunes, 28 de marzo de 2011

Almuerzo de trabajo con sumisa (II)

-“…Cuánto estarías dispuesto a pagar por que lo hiciera…? – responde mi Amo después de unos minutos de silencio…
No puedo creer que mi Amo haya dicho eso…¿¿Pretende que se la chupe al mejor postor…???
Aparta unos platos de la mesa y me ordena que suba a ella y me ponga a cuatro patas. Por primera vez en toda la tarde me atrevo a mirar a mi Amo, con los ojos suplicantes y en un desesperado intento de que ponga fin a ese juego que acaba de empezar y donde yo soy el juguete…Pero haciendo caso omiso, tira de mi cadena obligándome a subir…
Un murmullo de voces masculinas llena la sala. Alguien ofrece 50 euros…
-          “Vamos señores…50 euros…?? Es evidente que no tienen ni idea de las virtudes orales de mi perra…” – dice mi Amo en tono jocoso…- “¿Qué les parece si dejo que prueben la mercancía antes de empezar la puja…?
El alma se me cae al suelo. No solo se la voy a chupar al mejor postor…¡¡Quiere que se la chupe a todos…!!!
El grupo de hombres se agolpa en el extremo de la mesa donde me encuentro subida, con sus pollas erectas asomando por sus pantalones. La situación es dantesca. Mi Amo nunca me había puesto una prueba de semejante magnitud. Siento náuseas…Un leve vahído hace que mi cuerpo se tambalee por unos segundos…
Mi Amo estalla en una carcajada…
-          “Señores…tranquilidad…Cuando dije que podían probar la mercancía, me refería a probarla con uno de sus dedos, no con sus pollas…”- y continua riendo sonoramente…- “Bueno, a ver… ¿Quién quiere ser el primero…?



Se acerca el primer hombre y mete un dedo en mi boca empujándolo hasta el fondo…Intento hacerlo bien, no quiero defraudar a mi Amo…Pero no puedo…
-          “Vamos perrita, sabes hacerlo mejor…”- me anima mi Amo- “Imagina que ese dedo es mi polla…Vamos perrita…hazlo…”
 …Y diciéndome esto, siento Su mano estrellarse en mis nalgas…Su azote hace que mi coño empiece a mojarse y mi lengua comienza a recorrer el dedo de aquel hombre y a succionarlo…
-          “200 euros..!!”- grita el dueño del dedo…

-          “Hmmm… A ver…el siguiente….
Un segundo dedo se introduce en la humedad de mi boca buscando los roces de mi lengua…
-          “Vamos perrita…”
…Plas!!!…otro azote…Pero esta vez mi Amo además, acaricia mi coño pasando Su mano sobre el escaso látex que lo cubre…
Un tercer dedo busca mis succiones abriéndose paso entre mis labios…Justo en ese momento, mi Amo aparta un poco mis braguitas hacia un lado e introduce Sus dedos en mi coño de golpe, arrancándome un gemido que suena amortiguado por el dedo que tengo en la boca…
Uno tras otro, todos los dedos van pasando por mi boca…Los voy lamiendo como si me fuera la vida en ello, entre gemidos, excitada como una perra, mientras mi Amo castiga mis nalgas y mi coño con su dulce tormento…Las pujas van subiendo proporcionalmente a mi excitación…300 euros…350…400…500…
De pronto mi Amo saca los dedos de mi coño y dice:
-          “¡¡¡Basta…!! Se han terminado las pruebas por hoy…La boca de mi perra vale mucho más de 500 euros. Si están dispuestos a pagar más, ya saben dónde estoy…Vamos perrita…”-  me dice tirando de mi cadena para hacerme bajar de la mesa…-  “Un placer hacer negocios con ustedes señores…y buenas tardes…”
Y dicho esto, salimos del gran chalet como entramos; mi Amo con su caminar pausado y yo a cuatro patas pegada a su pierna, con la única diferencia, de que ahora avanzo con los muslos empapados de mis propios jugos y el coño como un volcán en erupción…
Al llegar al coche, espero pacientemente a que mi Amo desenganche la cadena de mi collar, pero no lo hace. Me ordena que suba al asiento trasero con ella puesta. El trayecto es de aproximadamente media hora…Una eternidad teniendo en cuenta la urgencia de mi cuerpo por sentir a mi Amo. El más leve roce del látex de mis braguitas en mi hinchado coño, me hace jadear…Solo llevamos diez minutos de camino y ya no puedo más…
Mi Amo oye mis jadeos. Mira por el espejo retrovisor mis intentos de apaciguar el fuego que siento entre mis piernas, mis respiraciones profundas, mi labio inferior amoratado de morderlo en un vano intento de calmar la oleada de descargas eléctricas que siento en mi cuerpo…
Frena de golpe y para en un pequeño refugio de tierra y grava que hay junto a la carretera. Baja del coche, toma mi cadena y me saca a tirones de él. Me ordena que permanezca en pie mientras me baja las bragas hasta los tobillos, dejando mi coño expuesto al tráfico de la carretera…
-          “Arrodíllate puta…que eso es lo que eres…Te excitas como una perra con solo lamer unos dedos…y ahora no puedes ni controlar tu coño…



Sus palabras martirizan aun más mi empapado sexo…Ya no resisto más…Ni siquiera noto la grava clavada en mis rodillas…Le suplico a mi Amo que me folle…Toma mi cadena y la pasa entre mis piernas sujetándola con una de Sus manos, mientras con la otra sujeta Su polla por la base, poniéndola a la entrada de mi culo…
Embiste, clavándomela de golpe entre mis nalgas, a la vez que tira de mi cadena haciéndome pegar la cara al suelo, enterrándo su eslabones entre los labios de mi hinchado coño, aplastando mi clítoris…Mi Amo me folla sin piedad…con rabia…como sabe que me gusta…Mis gritos se mezclan con el sonido del tráfico...
Clavo mis uñas en la tierra…Y me corro…Me corro en medio de una multitud de ráfagas de faros…de cláxones sonando…de gritos lejanos de “¡¡así se folla a una puta…!!”…Y cuando aun todo mi ser se estremece, siento el placer de mi Amo derramarse dentro de mí…
Volvemos al coche. Llevo las manos y la cara llenas de tierra, las rodillas destrozadas por la grava y el semen de mi Amo goteando por los muslos…Me limpia un poco la cara con su pañuelo y emprendemos de nuevo el camino…
-          “¿Te has sentido bien puta perrita…?
-          “Mucho Señor…”
-          “…Y más que te vas a sentir perrita mía…mucho más…”

sábado, 26 de marzo de 2011

Almuerzo de trabajo con sumisa

Hoy mi Amo tiene almuerzo de trabajo. No es nada fuera de lo común, ya que debido al entorno laboral en el que se mueve, suele tener muchas de esas “comidas de negocios”. Lo realmente sorprendente, es que haya decidido llevarme…Nunca antes lo había hecho…
Mi Amo me explica detalladamente cómo debo acudir a tal evento, y como siempre, sigo Sus instrucciones al pie de la letra: braguita de látex, cubrepezones y mi collar de perra como toda vestimenta.  Nada de medias ni zapatos, quiere que vaya descalza, con mis tobilleras de cuero con argolla como todo calzado. Bien perfumada y bien maquillada, con los labios pintados de rojo como a Él le gusta. Y por último, el cabello recogido en una coleta alta que caiga por mi espalda…



Al llegar al gran chalet donde tiene lugar la reunión, mi Amo baja del coche y engancha la cadena en la argolla de mi collar. Espero pacientemente a que lo haga y bajo del coche colocándome a cuatro patas a su lado. Atravesamos el gran jardín con césped y piscina que preside la casa, ante el asombro de los demás comensales. Avanzo siguiendo el pausado caminar de mi Amo, con la cabeza baja, dócil, sin separarme un centímetro de Su pierna. El coro de murmullos va cesando a medida que nos vamos acercando al numeroso grupo. Mi Amo se recrea en Su recorrido; sabe que es el centro de atención…
En el interior de la estancia hay una gran mesa con varias sillas dispuestas a su alrededor. Los presentes van tomando asiento. Me coloco junto a la silla de mi Amo sentada sobre mis pies, con las palmas de las manos sobre las rodillas y la mirada fija en el suelo. Siento una docena de ojos clavados sobre mí…
Mi Amo charla animadamente, come, bebe…De vez en cuando pone un poco de comida en Su mano y me la acerca a la boca para que coma de ella…lamo Sus dedos hasta dejarlos limpios…Y sigue  hablando de negocios con toda naturalidad…
De pronto,  y ante el asombro generalizado, alguien dice mi Amo:
-          “Me gustaría preguntarle algo Señor AV…¿Cómo  ha conseguido domar a esa perra..?
El resto de comensales enmudece…Mi Amo parece  ser el único que no se ha sorprendido por esa pregunta. Sonríe, se limpia los labios con la punta de la servilleta y tomándose su tiempo para contestar, responde:
-          “La he domado con mucho amor y con mucha disciplina…Mi perrita sabe quién manda, pero también sabe que es algo importante para su Amo…” -  dice mientras me acaricia la cabeza…
Una oleada de calor invade mi sexo. La humedad contenida en mi coño se va liberando humedeciendo el látex de mi minúscula braguita…
Mi Amo prosigue:
-          “…Y por supuesto, un Amo debe conocer todo lo referente a su perra para darle lo que necesita…De hecho, sé que ahora mismo la mía está mojando sus bragas de látex  oyéndome hablar...Verdad perrita...?”
Asiento inmediatamente con la cabeza. Mi Amo acaricia mi mejilla y continúa:
-          “No sabéis lo que mi perra es capaz de hacer por su Amo… Siempre está dispuesta a darme placer o a ser usada por mí…Sin preguntas, sin réplicas…”
Otra voz masculina, reta a mi Amo:
-          “Eso si que no me lo creo…”- dice soltando una carcajada…


Mi Amo no responde. Retira un poco la silla y me ordena arrodillarme delante de Él mientras se saca la polla de Su pantalón:
-          “Perrita, haz que tu Amo se corra en tu boca delante de estos señores…”- me dice…
Obedientemente sujeto la polla semi-erecta de mi Amo y la introduzco entre mis labios.  Posa Sus manos sobre mi cabeza guiándola, acompañándola en mis movimientos…Enseguida crece y se endurece dentro de mi boca llenándola por completo.  Me afano en hacerle disfrutar…Sé como le gusta y así lo hago…Con la avidez de una perra hambrienta…La sala queda muda. Solo se oyen mis succiones y la respiración jadeante de mi Amo…
No tarda en correrse. Lo hace clavado en mi garganta, apretando mi cabeza contra Su pubis. Su tibio néctar queda en mi lengua y me ordena que lo enseñe a nuestro improvisado público antes de tragarlo…
-          “¿¿Cuanto pides por dejar que tu perra me la chupe…?? - pregunta la misma voz que retó a mi Amo, coreado por varias voces más…
Mi Amo queda en silencio…
Yo tiemblo…Cierro los ojos…y suplico en mi interior que mi Amo se apiade de mí….
(Continuará…)

domingo, 20 de marzo de 2011

Sin bragas




Tus órdenes fueron claras…
Podía vestirme como quisiera, pero no llevaría ropa interior…Y como sabes lo perra salida que soy, y que eso me haría estar caliente durante todo el día, me dijiste que podría pedirte permiso vía MSN cuando necesitara tocarme…Aunque eso sí…ya verías si me lo dabas o no…
Así que me dispuse a cumplir Tus órdenes obedientemente, como siempre hago…
Elegí una blusa blanca y unos vaqueros claros bastante ceñidos. El contacto de la blusa en mis pezones desnudos mientras la abotonaba, me produjo un leve escalofrío que hizo que se pusieran de punta.
Me metí en los vaqueros, y colando los dedos en dos de las trabillas de la cintura, tiré hacia arriba, clavándolo bien en mi coño sin bragas, entre sus labios. Una oleada de calor me invadió la entrepierna…
Me puse mi abrigo corto y mis botas de tacón, y respirando profundamente para intentar relajarme, me dispuse a salir. El trayecto era de apenas un kilómetro, así que decidí ir caminando. Mientras caminaba, la costura central de mis vaqueros rozaba mi clítoris. He de confesar mi Amo, que exageré intencionadamente el movimiento de mis caderas para que el roce fuera mayor…
Tuve que volver a casa apenas media hora más tarde…con la respiración agitada y los pezones duros…con el pantalón húmedo y mi coño hinchado, a pedirte permiso…
Esperé impaciente Tu respuesta, que no llegaba. Mi desesperación y mi excitación iban en aumento…
Y al fin apareciste…E hiciste que me corriera bajo Tu dominio como una perra…Como la puta que sabes que soy y que me gusta ser…Mi pantalón dio buena cuenta de ello…
Pero mi coño no tiene suficiente y Tú lo sabes mi Amo…
Estoy recién corrida, caliente, con la humedad de mi pantalón pegada a mi coño, enviándote mensajes que no contestas…
Mi placer está en Tus manos. Lo sabes y lo sé. Por eso te pido mi Amo, que te apiades de esta perra en celo que Te espera caliente y sin bragas…

Siempre Tuya…
Tu perra sumisa.

sábado, 12 de marzo de 2011

La lección




Hoy me he levantado caliente…Bueno…mucho más que de costumbre. A pesar de la cadena de orgasmos antológicos que me proporcionó mi Amo anoche, de haber estado corriéndome casi hasta el límite de mi resistencia, mi coño sigue pidiendo más...
Tengo unas ganas locas de aliviarme y sé que no debo sin Su permiso. Pero mi coño sigue reclamando atención. Enciendo el PC esperando a ver si mi Amo se conecta desde la oficina. Llevo media hora esperando, pero no aparece. Me desespero. Me doy una ducha templada, pero no consigue calmarme. Vuelvo al PC.  Diez minutos más. Al fin lo veo conectarse…
-          “Buenos días perrita…”
Su saludo incrementa el ardor que siento en mi coño. Tanteo la situación a ver si puede dedicarle unos minutos a Su perra y hacer que se corra. Le pregunto cómo tiene la mañana y si tiene a alguien en su despacho.  Las noticias no son muy esperanzadoras, tiene reunión en diez minutos…
Pero aun así, la tiranía de mi deseo se impone. Le hago saber cómo me encuentro. Le describo cómo están mis bragas y mi coño con todo lujo de detalles…Cómo deseo con todas mis ganas que me use…
-          “Zorra, le has puesto la polla dura a tu Amo... Sabes que no debes hacerlo cuando tengo que reunirme, verdad perrita mía…??”
Lo sé, claro que lo sé. Pero estoy desquiciada.
-          “Tengo que salir, empieza la reunión”- me dice -“Ni se te ocurra tocarte. En cuanto acabe, estoy allí y te quiero bien salida, bien perra…”
Me doy otra ducha y Le espero como Él me ha enseñado…
Cuando abre la puerta, me encuentra desnuda, vestida solo con mi collar de perra…A cuatro patas con mi coño y mi culo expuestos, por si quiere usar alguno o ambos…El cabello recogido en una coleta por si desea usarla de riendas…La boca entreabierta por si desea regalarme Su sabor…Las tetas apretadas entre los brazos, por si lo que desea es poner Su polla entre ellas…
Me agarra de la coleta levantándome la cabeza. Acerca Su boca a mi oído…
-          “Has tenido a tu Amo caliente toda la reunión, intentando ocultar lo dura que le has puesto la polla...Date la vuelta y tiéndete en el suelo. Flexiona las piernas y ábrelas bien, putita…Tu Amo va a usarte…”
Cumplo la orden sin demora, mientras mi Amo se desabrocha el pantalón y saca Su polla cimbreante de Su bóxer. Está enorme, brillante…
Mi coño rebosa…Se hincha…Se prepara para lo que le espera. Pequeñas gotas de fluidos van deslizándose por mis muslos empapándolos…Me relamo sabiendo que voy a sentir la polla de mi Dueño taladrándome, dándole a mi coño lo que tanto necesita…
Mi Amo se inclina sobre mí. Su corbata roza mis tetas.  Apoya una mano en el suelo, mientras se lleva la otra a la polla…
-          “Abre bien tu coño de puta…”
Y lo abro con mis manos, lista para recibirlo…deseando sentirlo dentro…
Pero no lo siento…Oigo los jadeos de mi Amo…La mano que sujetaba Su polla, se desliza a lo largo de ella a un ritmo infernal…Se está masturbando sobre su perra…Emite un sonido gutural…y siento su néctar tibio derramarse sobre mi coño abierto…
Me ordena que se la limpie. Vuelve a abrocharse el pantalón y se arregla el nudo de la corbata, dejándome  allí tendida, usada y caliente...
Me acaricia el cabello y me susurra:
-          “Espero que hayas aprendido la lección, perrita…”
Y desaparece por la puerta….

jueves, 10 de febrero de 2011

Perra



Hoy me siento perra, muy perra. Mucho más que de costumbre. Mis nalgas piden a gritos una buena azotaina. 
Sin pensármelo dos veces  me dirijo al armario de los “juguetes”; cojo Tu fusta, la coloco en mi boca y avanzo a cuatro patas como una gata en celo hasta Tu sillón, donde lees plácidamente.
Tú haces como que no me ves  y permanezco así  un buen rato, arrodillada, impaciente, esperando Tu atención. De mi boca comienzan a brotar hilillos de saliva que caen por la comisura de mis labios hasta mi barbilla…
Dejas Tu libro a un lado cuando ya mi saliva ha empapado mis tetas.  Tomas la fusta  de mi boca y te pones en pie. Me ordenas que me levante y me incline sobre la espalda de Tu sillón con las piernas bien abiertas.
Caminas por detrás de mí dándote golpecitos en la palma de la mano con la fusta, observando  mis nalgas, como calculando, como haciendo un plano de donde irán cada uno de los azotes, haciéndome esperar y desesperar mi tan deseado castigo.
Al fin comienzan los azotes….Uno, dos, tres, cuatro…Mi coño se empapa sin remedio….Se contrae y se dilata con cada golpe de Tu fusta…Mis pezones se endurecen…Mi respiración se agita…Todo mi cuerpo se prepara para ser follado…Para ser usado…
Trece, catorce, quince…Cesan los azotes.  Acaricias mi coño empapado, abierto… Separas mis enrojecidas nalgas. Sé que voy a ser follada por detrás…y lo deseo…Deseo Tu polla hundiéndose en mí...bien adentro...bien profundo…Percutiendo salvajemente mientras me agarras del pelo hasta hacer que me corra…

Gracias mi Amo por hacerme sentir tan perra…
Tu perra sumisa.