martes, 12 de abril de 2011

Zapatero, a tus zapatos...



Mañana de vueltas al coco…
Mi Amo, que me conoce bien, sabe que es mi deporte favorito, y que hasta que no suelte todo lo que llevo dentro, no paro…
El caso es que, además de caminar por el universo bloggero y de desempeñar las labores propias de la “vida real”, me paseo también por un chat, en el que tienen cabida toda la fauna del mundo mundial: vampiros, aliens, emperadores, príncipes…y como no, Am@s y sumis@s...
Este chat tiene una especie de foro, donde cada quien escribe lo que le sale. Hasta ahí todo perfecto…
Pero desde hace unos días, vengo leyendo algunos comentarios de vari@s “Am@s”, en los que se jactan de “desempolvar” látigos, en los que solicitan sumis@s para azotar como a un trozo de carne, en los que se l@s reparten como si fueran cromos, y en los que se mofan públicamente de nuestra condición…
Esto me causa una extraña mezcla de pena, indignación y temor, que me supera. Sé que algún lector pensará…”pues que no lo lea y punto...”.Cierto… Pero mis ansias por recorrer con mis ojos todo lo que cae en mis manos, tiene gran parte de culpa de que lo haga, y mi puntillo masoca hace el resto…
Es vergonzoso que existan personas que se proclamen a sí mism@s “Am@s”, y que en realidad lo único que ansían, es encontrar a alguien en quien volcar sus frustraciones y su sentimiento de inferioridad...Y me horroriza pensar en la posibilidad de que algún/a sumis@ vocacional que esté empezando, caiga en las garras de est@s pseudo-Am@s.
Los efectos serían devastadores…
Es cierto que también hay sumis@s “de pega”, pero dudo mucho que puedan llegar a provocar esos efectos en un/a Am@. Si por casualidad algún/a Amo@ lee esto y considera que estoy equivocada, le pediría encarecidamente que me corrija…
En fin…Como dijo Aristófanes: “¡Quieran los Dioses que cada uno desempeñe el oficio que conoce!!”…
…O lo que es lo mismo: “Zapatero, a tus zapatos…”

Dulce {Adriano}


lunes, 11 de abril de 2011

Mmmm...que te como...



Al hilo del post publicado por Sweet sobre los aportes nutricionales del “néctar” de nuestro hombre, y quizás también, causado por el gusanillo que vive en mi estómago desde que empecé mi dieta hace ya…bufff…¿¿dos meses…?? (parecen  muchos más…), me he animado a escribir esta pequeña reflexión sobre la estrecha relación que existe entre la comida y el sexo.
Bien es cierto que ya han corrido (cuanto me gusta esta palabra…) ríos de tinta sobre el mismo tema, pero bueno, ya que la comida ni probarla, al menos hablaré de ella…
De sobras es sabido, que tanto el acto de comer, como el acto sexual, son dos de los mayores placeres que existen…
Si nos fijamos, la comida y el sexo utilizan los mismos “instrumentos de trabajo”: las manos, los dedos, los labios, la lengua, los dientes…Y las acciones realizadas en ambos actos son semejantes: morder, lamer, succionar…
¿Qué hombre no ha sentido un escalofrío por la….columna, al ver a una chica lamiendo un helado o comiendo un plátano…?
¿A cuántas féminas no se nos ha caído la baba (y no voy a especificar cuál) al ver a un hombre con la boca empapada de jugos, comiéndose una raja….de sandía, o tirando con la lengua y los dientes de la carne de....una ostra…?
Y si ya por separado son dos enormes placeres, realizados juntos puede ser de lo más excitante…
¿A quién no le dio hambre esas tórridas escenas entre Kim Basinger y Mickey Rourke delante de la nevera, en” Nueve semanas y media”…? (Y no me refiero al estómago…)
¿Quién no se ha zampado alguna vez un bote de nata, de miel o de chocolate  en el cuerpo de su compañero/a de “juegos”…? (menos mal que las calorías se queman luego…aunque el dentista saca buena tajada…)
Y aquí dejo ya mis  desvaríos, seguramente frutos de mi ocupa estomacal, y me voy a chupar una….lechuga, que ya es horita de “no comer”…Ainssss….

Dulce {Adriano}


domingo, 10 de abril de 2011

Te espero...


Te espero obediente…
Porque sé que mi obediencia hace crecer Tu dominio sobre mí y Te hace poderoso…
…y Tu poder es mi sustento…

Te espero postrada…
Como me enseñaste a hacerlo, ofreciéndome a Ti, adorándote, sabiendo que mi entrega Te hace dichoso…
…y Tu dicha es mi dicha…

Te espero sumisa…
Porque sé que mi sumisión Te engrandece y Te hace el hombre más fuerte de la tierra…
…y Tu fuerza es mi fuerza…

Te espero enardecida y húmeda…
Porque sé que a Tu vuelta, volverás a recordarme que soy Tuya, Tuya y solo Tuya…
…y eso hará arder en deseos nuestros cuerpos…

Te espero paciente…
Con la paciencia del amor sin condiciones…
…porque mi amor por Ti es infinito…

Te espero mi Amo.
Tu perra sumisa.

sábado, 9 de abril de 2011

Rendida a Ti...




Este vídeo es por y para Ti, mi Amo…
En él se refleja solo una pequeñísima parte de todo lo que despiertas en mí…
…de todo lo que siento por Ti…

viernes, 8 de abril de 2011

Círculo vicioso


A pesar de mis ganas de entregarme, de aprender, de avanzar...me siento en continuo retroceso.
Cada vez que avanzo con paso firme de Su mano, segura de lo que soy y de lo que siento…Cada vez que creo que voy acercándome a lo que Él quiere que sea, vuelvo a pisar esa trampilla que me hace caer vertiginosamente hasta el inicio del camino.
Me siento atada a una gruesa tira elástica, que me permite avanzar solo hasta donde da de sí y que luego tira de mí con violencia arrastrándome hasta el punto de partida…
Mi desesperación aumenta,  porque veo que mi camino es un círculo vicioso del que no consigo salir…

jueves, 7 de abril de 2011

La mesa de operaciones

(Por Amo AV)

Atada, con los ojos vendados y la boca amordazada, su coño es ahora el único contacto con la realidad. No siente nada más en medio de la oscuridad y el silencio. De vez en cuando solo escucha sus propios gemidos o una respiración entrecortada, la suya, porque un halo de silencio rodea los movimientos de su Amo.
Esta sentado frente a ella. Se ha limitado a ponerse unos guantes de látex y ni siquiera se ha quitado la corbata. La sumisa sabe muy bien que ahora su coño no es más que una mesa de operaciones. Siente el aliento de su Amo en él, una corriente cálida y perfumada que le hace segregar los primeros jugos. Sabe que sus labios están muy cerca de los de su boca, pero no siente nada más. Ya es prisionera de su deseo y cuando menos lo espera nota el dedo enguantado de su Amo acariciando su clítoris. Es un movimiento lateral con una ligera presión que provoca un nuevo gemido de placer. Súbitamente se detiene y nota ese mismo dedo entrar directo hacia su punto G, pero el masaje apenas ha durado unos segundos.
“Vamos, sigue, sigue…más, más!!!”, le gustaría gritar, pero sabe que ni puede ni debe hacerlo. Solo puede esperar, una espera que convierte cada segundo en un suplicio. Conoce a su Amo y sabe que estará contemplando su coño como un entomólogo contempla un insecto, con el interés y la desapasionada frialdad de un científico. Se convence aún más de ello cuando siente unas pinzas mordiendo los labios vaginales. Apenas puede apagar el grito de dolor y placer que ha sacudido su cuerpo. Todos sus músculos se han contraído y su coño se ha cerrado como si fuera una ostra amenazada. Pero enseguida vuelve a relajarse y a dejar que fluya el placer. Su Amo lo ha abierto de par en par y está soplando en las puertas de su coño como si de allí saliera una sopa de crema caliente. Ni todos los vientos del desierto podrían secar ahora ese coño de perra en celo. Los dos lo saben.
Ha metido tres dedos y empieza a follarla a un ritmo frenético durante pocos segundos, una insignificante fracción de tiempo que la ponen al borden del orgasmo, pero de repente ha parado en seco haciendo que estalle en un concierto de gemidos y lamentos. Y es entonces cuando nota el golpe; un golpe seco, certero y duro en medio del coño que le aplasta el clítoris. Su Amo ve caer el hilo de una lágrima por debajo de la venda que cubre sus ojos y sin inmutarse, forma una cuña con su mano y empieza a metérsela con pequeños giros a derecha e izquierda que abren su coño como una flor. Solo falta meter los nudillos y deja su mano quieta. No dará el último empujón por mucho que su sumisa levante el pubis. Sabe que quiere más, lo quiere todo, quiere la mano entera de su Amo acariciando sus entrañas y poniendo sus ovarios al rojo vivo.
Ha empezado a mover sus dedos dentro de ella como los tentáculos de un pulpo y siente una nueva oleada de fluidos empapando su guante. Sabe que ha llegado el momento y con una pequeña presión, entra la mano entera con una especie de ploff! que le pone la polla definitivamente dura. El coño de su perra abraza su muñeca y empieza a girarla con un movimiento  suave y constante que la llevan al paroxismo. Su mano es una presa conteniendo una riada de placer.
Sabe que su perra se ha corrido…


miércoles, 6 de abril de 2011

La becaria



Hoy he vuelto a llegar tarde a la oficina; es la tercera vez ya. Te acercas a mi mesa y me miras con gesto serio:

-       “Cuando acabe la jornada, quiero verte en mi despacho…”

Aunque estoy sentada las piernas me tiemblan, ya que tus despidos fulminantes y  la dureza de tus castigos, son conocidos en toda la oficina.

Al final de la mañana me dirijo a tu despacho. Golpeo la puerta y pido permiso para entrar. Cierras con pestillo y te sientas en el sillón giratorio que hay tras la mesa:

-       “Acércate…”

Avanzo con paso tembloroso hasta la mesa…”

-       No, no, no…Vuelve a la puerta y ven hasta aquí a gatas…No me oyes zorra…?? Que te arrodilles!!...”

Yo no puedo creer lo que estoy oyendo pero obedezco, en parte por temor y en parte porque no sé cuánto tiempo más podrá mantenerme en pie el temblor de mis piernas. Avanzo despacio ya que mi falda es muy estrecha, por lo que te acercas a mí y me la subes hasta la cintura, dejando mis nalgas al descubierto. Con los muslos libres de la falda avanzo como un felino, contoneando las caderas en cada paso. Me sorprende que mientras lo hago, note como mi coño empieza a mojarse y que, lejos de humillarme, me excite tanto la situación.

Me ordenas que me levante y me inclinas sobre la mesa. Te sacas la correa y atas mis muñecas a la espalda. Apartas mi tanga a un lado y colocas tu polla en la entrada de mi coño, entre los labios. Golpeas mis nalgas con ambas manos…las aprietas tirando hacia ti…


Tu polla entra con fuerza…Estoy mojada pero no demasiado aún y me duele al entrar…Me duele tanto,  que solo puedo soltar un grito ahogado mientras recupero aire… Tiras de mis nalgas, sacando casi completamente la polla y volviendo a meterla con violencia…Mis nalgas doloridas son presas de tus manos, que cada vez aprietan más fuerte…

Mis jugos chorrean por tu polla llegando hasta su base y empapándote completamente…Solo se oyen los golpes violentos de nuestros cuerpos al chocar y mis gritos de placer en cada embestida. Noto como tu polla se pone cada vez más dura y como se va agrandando dentro de mi… Intento abrazarla, no quiero que salga…quiero notar su calor dentro…notar su roce en cada acometida…

Llevas una de tus manos hacia mi pelo  y tiras de él con fuerza hacia atrás, con tanta fuerza que me cruje la espalda. Dejas mi oído a la altura de tu  boca y me susurras:

-       “Te gusta, ehhh puta…?? “

Te clavas enloquecidamente en mí…con rabia…Y me corro…haciendo fuerza contra tu polla…apretando mis piernas, que tiemblan con cada latido de mi coño…

Sacas tu polla de mí y tiras de mis brazos haciendo que me arrodille en el suelo. La coges con tu mano y me ordenas  abrir la boca. Te masturbas unos segundos y te corres en mi cara salpicando mi pelo con tu semen tibio...
Acercas tu polla a mi boca para que la limpie, mientras me dices:

-       “Prepárate zorra, porque esto es lo que te espera de ahora en adelante…”