jueves, 31 de marzo de 2011

La tienda de mascotas


A simple vista, el local del toldo rojo que hay al final de la calle, parece completamente normal. En su amplio escaparate se exponen toda clase de accesorios para mascotas, colocados cuidadosamente por tamaño y utilidad.
Lo verdaderamente peculiar está en su interior…
Tras el mostrador del fondo se encuentra arrodillada Marie, con la cabeza baja y su melena rojiza enmarcándole el rostro...con la mirada fija en un papel que sujeta entre las manos y que lee cien veces al día por encargo expreso de su Amo Etienne y dueño de la tienda de mascotas. Marie desliza sus ojos verdosos una y otra vez por la letra  manuscrita y en tinta roja que contiene el papel:
1.     Permanece arrodillada y en silencio tras el mostrador, mientras esperas la llegada de los clientes.
2.    En el caso de que llegue alguno, abandona tu posición y avanza a cuatro patas como la perra que eres, para atenderlo.
3.    Si el cliente pide tu ayuda, ofrécesela en todo lo que necesite…Y si ese todo significa probar en ti misma cualquier accesorio, hazlo…
4.    Nunca y bajo ningún concepto, mires a los ojos de ningún cliente…
5.    Y por último y sobre todo…Que no llegue a mis oídos que alguien te toca, porque pagarás muy caras las consecuencias de ser una zorra.
Al sonido del tintineo de las campanitas de la puerta, Marie deposita el papel en el mostrador y se pone en marcha. A gatas y con movimiento felino, avanza hacia el primer cliente de la mañana.


Se detiene al llegar a los pies del hombre. Con la mirada clavada en sus zapatos y con su tono dulce y susurrante, le hace la pregunta de rigor:
-          “¿En qué puedo ayudarle señor...?”
El hombre, que la mira absorto ante tanta sensualidad, tarda varios segundos en reaccionar antes de contestar:
-          “…Verá…Acabo de adquirir un cachorro…Nunca había tenido ninguno, así que me gustaría que me aconsejara sobre qué artículos necesito para atender sus necesidades…”

-          “Con mucho gusto señor...Empezaremos por el collar, si le parece…”
Marie se acerca al soporte con pie y ganchos que hay a uno de los lados del mostrador, de donde cuelgan collares de todos los tamaños y colores, y le pide al hombre que elija los que más le gusten. Se sienta sobre sus pies y toma el primero de los tres collares que el cliente ha elegido. Por primera vez, el hombre repara en que lleva un collar similar a los que vende, con la diferencia de que en el suyo lleva una pequeña chapa plateada con algo escrito. Marie desliza su collar hacia la parte superior de su cuello, dejando libre la parte inferior y comienza a probarse los collares que el cliente ha elegido. Al hombre le resulta difícil decidirse…Quedan todos tan bonitos en ese cuello… Pero al final se decide por el azul…
Una vez elegido el collar, Marie se dirige al otro lado del mostrador y continúa:
-          “Aquí mismo están las camas para mascotas, señor. Están rellenas de una lámina de foam de 5 cm de grosor y forradas con el tejido más resistente…Y además, son muy cómodas y acogedoras – dice mientras se recuesta en una de ellas…
Cuando Marie se dispone a recostarse en la segunda cama para mascotas, el hombre le pide que no lo haga:
-          “No es necesario señorita…Me quedo con ésta…- le dice haciendo verdaderos  esfuerzos por no lanzarse sobre ella…

-          “Como guste señor…Ahora le mostraré los platos que tenemos para el alimento de su mascota. Están al otro lado de la tienda…Si es tan amable de seguirme por favor…”
El hombre sigue a Marie, que se contonea como una gata, sin poder apartar los ojos de sus bien torneadas piernas.  Al llegar a la estantería llena de platos y cuencos de colores, Marie continúa la con la información:
-          Como verá, los tenemos con mayor profundidad para el agua y algo más llanos para el pienso…aunque si su mascota es de orejas largas, es mejor dejar el más llano para el agua, así se las mojará menos que en el plato más profundo, al tener que introducir menos la cabeza para beber…

-          ¿…Ve señor…? – le explica mientras se inclina sobre el plato, mostrando involuntariamente al hombre el inicio de sus nacaradas nalgas, por debajo de la faldita tableada que le ha ordenado Etienne ponerse hoy …
El hombre no resiste más y extiende su mano rozando las nalgas de la distraída Marie, que continúa con la cara metida en el cuenco...El teléfono suena a la misma vez que Marie se sobresalta por el leve roce. Al otro lado del auricular, suena la voz de Etienne:
-          “¿¿Es que no sabes leer, zorra??...¿¿¿Qué pone en el punto cinco…Dime, qué pone????

-          Lo siento mi Amo…Yo…

-          “Calla puta…Prepárate para la que te espera, porque voy de camino…Ahh…y dile a tu amiguito que pase a la trastienda. Nos vamos a divertir mucho…”

miércoles, 30 de marzo de 2011

Cena con mi sumisa

Mi perra ha vuelto a estar a la altura de las circunstancias. Hoy se ha portado. Esta tarde ha chupado más dedos que en toda su vida y se ha corrido en el arcén de una carretera en medio del fragor del tráfico. Yo también lo he hecho, pero quiero más. Quiero extender sus fronteras como si fueran las de su mismísimo coño. Me he propuesto que su coño le llegue a las pestañas…
Diossss!!!...A veces pienso que me paso tres pueblos, pero no; hoy la he visto disfrutar como una perra,  con una mezcla de angustia en los ojos. He sentido su deseo desbocado porque sabe que nunca traspaso sus límites. Solo de pensarlo me empalmo como un recluso desesperado.

Me empalmo como estoy ahora, disfrutando del baño caliente que me ha preparado después del almuerzo y de la sesión de esta tarde… Mmmm…el agua está  a la temperatura que me gusta. La oigo trastear por la casa, ajena a lo que le aguarda esta noche. Las pompas de jabón estallan sobre mi polla mientras pienso que no hay límites para el placer consentido. Me acaricio casi con desgana, jugueteando con ese periscopio que asoma entre la espuma…
Es hora de salir. 
-          “Perritaaaa… ven a secarme!”- La llamo y acude rauda, alegre y silenciosa...
Nada más ver la erección con la que emerjo del agua empiezan a brillarle los ojos.
-          “Por favor, mi Amo, por favor, déjame lamer tu polla”- implora.

-          “Shhh…ahora no, aún no es el momento. Limítate a secarme, ¿Has preparado mi ropa?”-  le pregunto.

-          “Si mi Amo”- contesta con un rictus de desilusión- “Tienes listo tu traje oscuro, camisa blanca, y la corbata a rayas azul y negra que te regalé en Londres”- me dice.
La toalla es una sedosa prolongación de sus manos secando mi escroto. Se está excitando, me implora con la mirada mientras me seca la polla con la delicadeza de una geisha, pero corto por lo sano.
-          “Vamos perrita acaba ya. No tenemos tiempo”- le digo mientras levanto su cabeza cogiéndola por el mentón con toda la ternura de la que soy capaz- “Esta noche quiero verte espléndida”-  Mi voz es casi un susurro - “Vamos a cenar con unos señores que has conocido en el almuerzo y voy a enseñarles que mi perra no tiene precio. Quiero que te pongas un vestido negro corto y tacones y, por supuesto, nada de bragas. ¿Entendido?”
Y aunque asiente con la cabeza, yo sé que una descarga de inquietud recorre su cuerpo.



-          “Muy bien perrita,- le digo en el ascensor que nos conduce al restaurante panorámico donde he citado a los dos hombres que me han ofrecido mil euros cada uno por usar a mi sumisa - “Vas a cenar sola en la mesa que he reservado para ti enfrente de la nuestra. Limítate a mirarnos y a abrir tus piernas de vez en cuando para que mis comensales intuyan la preciosidad de tu coño. Cuando te haga una señal nos seguirás. ¿Has entendido?”

-          “Sí, mi Amo”- me dice con un hilo de voz.
La cena transcurre dentro de los convencionalismos de rigor y en medio de las miradas furtivas que mis dos contertulios le dedican a mi perra.
-          “Bueno, señores - les digo después de que el camarero nos sirva el café y los licores- Ya han visto suficiente el coño de mi perra. Convendrán conmigo que es una mujer excepcional. No?”

-          “Buufff…-resopla uno de ellos - me he pasado toda la cena empalmado. Quiero tenerla ahora mismo...”


-          “No tan deprisa - le digo -  Antes quiero ver los mil euros que estáis dispuestos a pagar por ella”.
Los dos echan mano a la cartera, pero cambio de opinión…”Aquí no”, les digo. Me levanto y voy en busca del maïtre, un viejo conocido. Le meto un billete de cincuenta euros en el bolsillo mientras le susurro que el cuarto de baño estará inutilizable hasta que salga de él con mis acompañantes y mi perrita.
Pido la cuenta de las dos mesas, pago y con un movimiento de cabeza les indicó a los tres que me sigan. Cierro la puerta del cuarto de baño, una estancia a mayor gloria del ambiente Zen, música ambiental, velas aromáticas, bambús y mamparas de cristal con cortinas de agua. El escenario ideal para que mi perra despliegue sus encantos.
Sin más preámbulos doy las órdenes precisas.
-          “Arrodíllate perrita, súbete la falda y muéstranos tus senos…Ahora ponte a cuatro patas”….
 Aunque mis compañeros llevan casi toda la velada empalmados, ahora soy yo el que tiene una erección fulminante. Noto mi polla abrirse camino entre los pliegues de mi pantalón y ya no hay tiempo que perder.
-          “Bien, señores, este es el material de primera por el cual están dispuestos a gastar mil euros, ¿no es así?”
Una pregunta retórica cuya respuesta conozco. Asienten con la cabeza mientras acarician sus pollas por encima del pantalón.
Mi sumisa no ha levantado la mirada del suelo, y noto que un temblor sacude su grupa cuando me oye decir “sacad vuestras pollas”, lo cual hacen sin apenas darme tiempo a terminar la frase.
-          “Muy bien, esto es lo que va a pasar…Os vais a guardar vuestro dinero porque mi perra no está en venta; mi perra no tiene precio para mí. ¿Cuánto vale la confianza y la voluntad de una sumisa?”- les pregunto.
Pero se han quedado a cuadros y no saben de qué coño les hablo mientras acarician sus pollas nerviosos. Paso la mano por el coño de mi perra y la empapo bien con sus jugos. Está excitada como una cierva en medio de una berrea.
-          “Y ahora - les digo mientras les extiendo la mano - oled lo que os vais a perder”. Los muy cerdos, no sólo me huelen la mano, sino que empiezan a darle lametazos… “Ya está bien”-  exclamo. “Y para que veáis cuanto valoro la obediencia de mi perra y cuanto desprecio vuestro dinero, voy a permitir que os la chupe y os corráis en su cara mientras yo le doy por el culo delante de vosotros”.

-          “Eres un embaucador AV- me dice uno de ellos- Yo me la quería follar, pero si no hay más remedio me conformare con correrme en su boca. No puedo más…”.


Acerco mi boca al oído de mi sumisa y le susurro la última orden:
-          “Vamos putita, complace a tu Amo con estos señores. Haz que se corran como tú sabes hacer y disponte a recibir a tu Amo por ese culo de perra salida e insaciable que tanto me gusta”.
Apenas emite un gemido mientras asiente con la cabeza, porque ya siente dos pollas frotándose contra su cara. Abre la boca y empieza a succionar. Me arrodillo detrás de ella, saco mi polla y me dispongo a taladrar su culo como si llevara una tuneladora. Sé que vamos a disfrutar los dos...


lunes, 28 de marzo de 2011

Almuerzo de trabajo con sumisa (II)

-“…Cuánto estarías dispuesto a pagar por que lo hiciera…? – responde mi Amo después de unos minutos de silencio…
No puedo creer que mi Amo haya dicho eso…¿¿Pretende que se la chupe al mejor postor…???
Aparta unos platos de la mesa y me ordena que suba a ella y me ponga a cuatro patas. Por primera vez en toda la tarde me atrevo a mirar a mi Amo, con los ojos suplicantes y en un desesperado intento de que ponga fin a ese juego que acaba de empezar y donde yo soy el juguete…Pero haciendo caso omiso, tira de mi cadena obligándome a subir…
Un murmullo de voces masculinas llena la sala. Alguien ofrece 50 euros…
-          “Vamos señores…50 euros…?? Es evidente que no tienen ni idea de las virtudes orales de mi perra…” – dice mi Amo en tono jocoso…- “¿Qué les parece si dejo que prueben la mercancía antes de empezar la puja…?
El alma se me cae al suelo. No solo se la voy a chupar al mejor postor…¡¡Quiere que se la chupe a todos…!!!
El grupo de hombres se agolpa en el extremo de la mesa donde me encuentro subida, con sus pollas erectas asomando por sus pantalones. La situación es dantesca. Mi Amo nunca me había puesto una prueba de semejante magnitud. Siento náuseas…Un leve vahído hace que mi cuerpo se tambalee por unos segundos…
Mi Amo estalla en una carcajada…
-          “Señores…tranquilidad…Cuando dije que podían probar la mercancía, me refería a probarla con uno de sus dedos, no con sus pollas…”- y continua riendo sonoramente…- “Bueno, a ver… ¿Quién quiere ser el primero…?



Se acerca el primer hombre y mete un dedo en mi boca empujándolo hasta el fondo…Intento hacerlo bien, no quiero defraudar a mi Amo…Pero no puedo…
-          “Vamos perrita, sabes hacerlo mejor…”- me anima mi Amo- “Imagina que ese dedo es mi polla…Vamos perrita…hazlo…”
 …Y diciéndome esto, siento Su mano estrellarse en mis nalgas…Su azote hace que mi coño empiece a mojarse y mi lengua comienza a recorrer el dedo de aquel hombre y a succionarlo…
-          “200 euros..!!”- grita el dueño del dedo…

-          “Hmmm… A ver…el siguiente….
Un segundo dedo se introduce en la humedad de mi boca buscando los roces de mi lengua…
-          “Vamos perrita…”
…Plas!!!…otro azote…Pero esta vez mi Amo además, acaricia mi coño pasando Su mano sobre el escaso látex que lo cubre…
Un tercer dedo busca mis succiones abriéndose paso entre mis labios…Justo en ese momento, mi Amo aparta un poco mis braguitas hacia un lado e introduce Sus dedos en mi coño de golpe, arrancándome un gemido que suena amortiguado por el dedo que tengo en la boca…
Uno tras otro, todos los dedos van pasando por mi boca…Los voy lamiendo como si me fuera la vida en ello, entre gemidos, excitada como una perra, mientras mi Amo castiga mis nalgas y mi coño con su dulce tormento…Las pujas van subiendo proporcionalmente a mi excitación…300 euros…350…400…500…
De pronto mi Amo saca los dedos de mi coño y dice:
-          “¡¡¡Basta…!! Se han terminado las pruebas por hoy…La boca de mi perra vale mucho más de 500 euros. Si están dispuestos a pagar más, ya saben dónde estoy…Vamos perrita…”-  me dice tirando de mi cadena para hacerme bajar de la mesa…-  “Un placer hacer negocios con ustedes señores…y buenas tardes…”
Y dicho esto, salimos del gran chalet como entramos; mi Amo con su caminar pausado y yo a cuatro patas pegada a su pierna, con la única diferencia, de que ahora avanzo con los muslos empapados de mis propios jugos y el coño como un volcán en erupción…
Al llegar al coche, espero pacientemente a que mi Amo desenganche la cadena de mi collar, pero no lo hace. Me ordena que suba al asiento trasero con ella puesta. El trayecto es de aproximadamente media hora…Una eternidad teniendo en cuenta la urgencia de mi cuerpo por sentir a mi Amo. El más leve roce del látex de mis braguitas en mi hinchado coño, me hace jadear…Solo llevamos diez minutos de camino y ya no puedo más…
Mi Amo oye mis jadeos. Mira por el espejo retrovisor mis intentos de apaciguar el fuego que siento entre mis piernas, mis respiraciones profundas, mi labio inferior amoratado de morderlo en un vano intento de calmar la oleada de descargas eléctricas que siento en mi cuerpo…
Frena de golpe y para en un pequeño refugio de tierra y grava que hay junto a la carretera. Baja del coche, toma mi cadena y me saca a tirones de él. Me ordena que permanezca en pie mientras me baja las bragas hasta los tobillos, dejando mi coño expuesto al tráfico de la carretera…
-          “Arrodíllate puta…que eso es lo que eres…Te excitas como una perra con solo lamer unos dedos…y ahora no puedes ni controlar tu coño…



Sus palabras martirizan aun más mi empapado sexo…Ya no resisto más…Ni siquiera noto la grava clavada en mis rodillas…Le suplico a mi Amo que me folle…Toma mi cadena y la pasa entre mis piernas sujetándola con una de Sus manos, mientras con la otra sujeta Su polla por la base, poniéndola a la entrada de mi culo…
Embiste, clavándomela de golpe entre mis nalgas, a la vez que tira de mi cadena haciéndome pegar la cara al suelo, enterrándo su eslabones entre los labios de mi hinchado coño, aplastando mi clítoris…Mi Amo me folla sin piedad…con rabia…como sabe que me gusta…Mis gritos se mezclan con el sonido del tráfico...
Clavo mis uñas en la tierra…Y me corro…Me corro en medio de una multitud de ráfagas de faros…de cláxones sonando…de gritos lejanos de “¡¡así se folla a una puta…!!”…Y cuando aun todo mi ser se estremece, siento el placer de mi Amo derramarse dentro de mí…
Volvemos al coche. Llevo las manos y la cara llenas de tierra, las rodillas destrozadas por la grava y el semen de mi Amo goteando por los muslos…Me limpia un poco la cara con su pañuelo y emprendemos de nuevo el camino…
-          “¿Te has sentido bien puta perrita…?
-          “Mucho Señor…”
-          “…Y más que te vas a sentir perrita mía…mucho más…”

Sexo curioso...

video


Este es un vídeo realizado por Amoysumisa, con algunas curiosidades puramente educativas sobre el sexo (jejejeje...), que ha sido retirado de Youtube por "escandaloso" con la consiguiente "sanción"...

Enjoy it...!!!

domingo, 27 de marzo de 2011

Cuestionario



Nuestro agradecimiento a Qarpatian (http://laciudadtraselsol.blogspot.com/) por hacer que nuestro blog sea uno de los cinco “privilegiados”  con este cuestionario, que responderemos Amo AV y Su sumisa D{AV}, por ser el nuestro un blog compartido por ambos…

¿Cuantas preguntas puedes responder inteligentemente?
AV: Todas
D{AV}: Dependiendo de la inteligencia de quien me pregunte, le parecerán más o menos inteligentes mis respuestas.

Una duda
AV: El futuro, que siempre es incierto
D{AV}: Una solo…?

Una certeza
AV: Las ganas de vivir
D{AV}: Estoy viva

Un color
AV: El amarillo de los tigres
D{AV}: El azul

Un deseo
AV: La felicidad de cuantos amo
D{AV}: Ser feliz

Una virtud
AV: La imaginación
D{AV}: La lealtad

Una frase
AV: La que aún no ha sido pronunciada
D{AV}: No sé hacia dónde vamos, solo sé que quiero ir contigo…

Un sueño
AV: El  que olvido cada mañana
D{AV}: Hacer feliz a quien me entrego

Un defecto
AV: Buscar la perfección
D{AV}: La impulsividad

Como este cuestionario va dirigido a personas que escriben ¿qué significado tiene para ti una hoja en blanco?
AV: Un viaje a lo desconocido
D{AV}: Un desahogo para mi mente

¿Escribes por necesidad o por afición?
AV: Por necesidad
D{AV}: Por necesidad

¿Pones música en el blog?
AV: Mi sumisa Dulce se encarga de ello
D{AV}: Si. Las cosas son mucho más bonitas con una banda sonora

¿Eres una persona sentimental?
AV: De vez en cuando
D{AV}: Más de lo que quisiera

¿Si quisieras tener un único sentimiento cual elegirías?
AV: El deseo
D{AV}: La ilusión

Una pregunta
AV: La que no tiene respuesta
D{AV}:¿Qué deseas…?

¿Si desearas algo que pedirías?
AV: Morir sin arrepentirme de nada
D{AV}: Ser feliz

¿Cuando escribes que sientes?
AV: No siento, pienso
D{AV}: Alivio

¿Creyente?
AV: No
D{AV}: En absoluto

¿De no ser creyente en que crees?
AV: En el equilibrio de la naturaleza
D{AV}: En la persona a la que me entrego

¿Qué esperas de la vida?
AV: Que dure
D{AV}: La vida no regala nada, tienes que ir a buscarlo

¿Qué significado tiene para ti el amor?
AV: Una fuerza que lo puede todo
D{AV}:  La entrega absoluta

¿Cómo te consideras como persona?
AV: Sensata y equilibrada
D{AV}: Totalmente imperfecta

¿Tienes un blog? ¿Por qué?
AV: Porque amo a una mujer
D{AV}: Es una forma de compartir lo que pasa por nuestras mentes

¿Crees que eres una persona a la que se le reconoce su valía?
AV: A veces
D{AV}: Creo que se me reconoce más valía de la que en realidad tengo

¿Qué esperas del amor?
AV: Además de ser correspondido, que me haga sentirme vivo
D{AV}: Ser correspondida

Y una última pregunta ¿qué le pedirías a la vida?
AV: Momentos de felicidad
D{AV}: Vivirla cada segundo

Y a continuación, los cinco blogs privilegiados con este cuestionario, que son los siguientes…

sábado, 26 de marzo de 2011

Almuerzo de trabajo con sumisa

Hoy mi Amo tiene almuerzo de trabajo. No es nada fuera de lo común, ya que debido al entorno laboral en el que se mueve, suele tener muchas de esas “comidas de negocios”. Lo realmente sorprendente, es que haya decidido llevarme…Nunca antes lo había hecho…
Mi Amo me explica detalladamente cómo debo acudir a tal evento, y como siempre, sigo Sus instrucciones al pie de la letra: braguita de látex, cubrepezones y mi collar de perra como toda vestimenta.  Nada de medias ni zapatos, quiere que vaya descalza, con mis tobilleras de cuero con argolla como todo calzado. Bien perfumada y bien maquillada, con los labios pintados de rojo como a Él le gusta. Y por último, el cabello recogido en una coleta alta que caiga por mi espalda…



Al llegar al gran chalet donde tiene lugar la reunión, mi Amo baja del coche y engancha la cadena en la argolla de mi collar. Espero pacientemente a que lo haga y bajo del coche colocándome a cuatro patas a su lado. Atravesamos el gran jardín con césped y piscina que preside la casa, ante el asombro de los demás comensales. Avanzo siguiendo el pausado caminar de mi Amo, con la cabeza baja, dócil, sin separarme un centímetro de Su pierna. El coro de murmullos va cesando a medida que nos vamos acercando al numeroso grupo. Mi Amo se recrea en Su recorrido; sabe que es el centro de atención…
En el interior de la estancia hay una gran mesa con varias sillas dispuestas a su alrededor. Los presentes van tomando asiento. Me coloco junto a la silla de mi Amo sentada sobre mis pies, con las palmas de las manos sobre las rodillas y la mirada fija en el suelo. Siento una docena de ojos clavados sobre mí…
Mi Amo charla animadamente, come, bebe…De vez en cuando pone un poco de comida en Su mano y me la acerca a la boca para que coma de ella…lamo Sus dedos hasta dejarlos limpios…Y sigue  hablando de negocios con toda naturalidad…
De pronto,  y ante el asombro generalizado, alguien dice mi Amo:
-          “Me gustaría preguntarle algo Señor AV…¿Cómo  ha conseguido domar a esa perra..?
El resto de comensales enmudece…Mi Amo parece  ser el único que no se ha sorprendido por esa pregunta. Sonríe, se limpia los labios con la punta de la servilleta y tomándose su tiempo para contestar, responde:
-          “La he domado con mucho amor y con mucha disciplina…Mi perrita sabe quién manda, pero también sabe que es algo importante para su Amo…” -  dice mientras me acaricia la cabeza…
Una oleada de calor invade mi sexo. La humedad contenida en mi coño se va liberando humedeciendo el látex de mi minúscula braguita…
Mi Amo prosigue:
-          “…Y por supuesto, un Amo debe conocer todo lo referente a su perra para darle lo que necesita…De hecho, sé que ahora mismo la mía está mojando sus bragas de látex  oyéndome hablar...Verdad perrita...?”
Asiento inmediatamente con la cabeza. Mi Amo acaricia mi mejilla y continúa:
-          “No sabéis lo que mi perra es capaz de hacer por su Amo… Siempre está dispuesta a darme placer o a ser usada por mí…Sin preguntas, sin réplicas…”
Otra voz masculina, reta a mi Amo:
-          “Eso si que no me lo creo…”- dice soltando una carcajada…


Mi Amo no responde. Retira un poco la silla y me ordena arrodillarme delante de Él mientras se saca la polla de Su pantalón:
-          “Perrita, haz que tu Amo se corra en tu boca delante de estos señores…”- me dice…
Obedientemente sujeto la polla semi-erecta de mi Amo y la introduzco entre mis labios.  Posa Sus manos sobre mi cabeza guiándola, acompañándola en mis movimientos…Enseguida crece y se endurece dentro de mi boca llenándola por completo.  Me afano en hacerle disfrutar…Sé como le gusta y así lo hago…Con la avidez de una perra hambrienta…La sala queda muda. Solo se oyen mis succiones y la respiración jadeante de mi Amo…
No tarda en correrse. Lo hace clavado en mi garganta, apretando mi cabeza contra Su pubis. Su tibio néctar queda en mi lengua y me ordena que lo enseñe a nuestro improvisado público antes de tragarlo…
-          “¿¿Cuanto pides por dejar que tu perra me la chupe…?? - pregunta la misma voz que retó a mi Amo, coreado por varias voces más…
Mi Amo queda en silencio…
Yo tiemblo…Cierro los ojos…y suplico en mi interior que mi Amo se apiade de mí….
(Continuará…)